Cómo comer: Una perspectiva yogui - Salud y nutrición

Foto: http://www.rfi.fr/culture/20141212-yoga-modi-onu-ban-ki-moon-journee-internationale-new-york-hatha-21-juin

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Quiero aclarar que no voy a hablarte de calorías, vitaminas o minerales, no te voy a hablar de cómo balancear tus alimentos o cómo combinarlos, no, nada por el estilo. Voy a hablarte de, literalmente, cómo comer. Ya sé, esto puede parecer tonto y tal vez pienses, “yo ya sé comer”; pero la verdad es que probablemente no sepas.


Si bien es muy importante conocer toda la teoría y rollo de los nutrientes y demás, lo cierto es que, desde una perspectiva yogui, de nada te va a servir poner frente a ti el platillo más nutritivo, balanceado, integral y orgánico si no sabes cómo comerlo, si no tienes una buena digestión o una correcta eliminación. Comer inconscientemente hará que no aproveches completamente esa comida saludable.

He conocido a muchas personas que, preocupadas por su salud, por su buen desempeño y por su apariencia física, han comenzado a ver la comida como un simple combustible, como un número de calorías o como una bola de nutrientes que ingresan a su cuerpo para lograr el fin deseado. Algo muy equivocado.

La acción de comer, desde tiempos inmemorables, ha sido un momento muy importante. Es alrededor de la comida que se han tomado grandes decisiones, que se han limado asperezas, que se ha declarado un gran amor o que se fortalecen los vínculos familiares o de amistad. Es decir, el momento de la comida envuelve algo mucho más allá de la simple acción mecánica de masticar y tragar. Seguramente tú has tenido una experiencia parecida, muy agradable, alrededor de una comida; sabrás pues que esa experiencia simplemente no tiene precio.

Así que el objetivo, cuando vas a comer, es que lo hagas concientemente.

De la vista nace el amor.

La digestión de los alimentos no comienza cuando masticas, en realidad lo hace a través del sentido de la vista y del olfato. Cuando te sientes a comer, hazlo en un ambiente agradable, pon tus alimentos frente a ti, servidos de una forma que te inspire. Adorna tu platillo, usa tu imaginación. Aquello que vas a comer se va a volver parte de tu ser. No importa que tu alimento consista solamente en una rama de apio; preséntala con gracia.

Actitud de gratitud.

Antes de comer agradece. En todas las religiones existe un momento, antes de llevar los alimentos a la boca, en donde se inclina la cabeza y se agradece por los alimentos. No tienes que ser religioso, ni siquiera tienes que creer en nada; pero agradece. Agradece a la tierra que ha generado tu alimento, a la naturaleza, a alimento que se convertirá en parte de ti, no importa. Ten una actitud de gratitud. Construye una relación con tu alimento.

Mastica.

¿Cuánto hay que masticar un alimento? Mucho. Una vez le preguntaron a un hombre millonario cuál era su secreto; para sorpresa de todos, el hombre dijo que su secreto era masticar cien veces cada bocado que llegaba a su boca. No te preocupes en contar, sólo mastica. Deberías masticar cada bocado hasta desintegrarlo completamente en tu boca, no debería pasar nada sólido; sabes perfectamente que tu estómago no tiene dientes ni muelas; tragar cosas sin masticarlas adecuadamente te quitará muchísima energía, pero no lo sabes porque no comes de esta forma, ya te acostumbraste y solamente notarás la diferencia después de algún tiempo de practicarlo. Inténtalo alguna vez y te sorprenderás de la experiencia.

El agua también se mastica.

Sí, leíste bien; y no estoy hablando de agua congelada. Ya sea que tomes agua simple o un jugo. Lo mejor es que no pase directamente a tu estómago, igualmente deberías saborearlo, salivarlo y luego tragarlo.

Compañía agradable.

Rodéate de personas positivas siempre, eso incluye la hora de comer. Si vas a estar enojado, discutiendo o estresado, lo que sea que comas te va a caer mal. Si no tienes con quien comer ¿qué mejor compañía que tu propio espíritu?

Descanso.

Después de comer toma un descanso, dale a tu cuerpo la oportunidad de que trabaje, ten una actitud de relajación y gratitud. No se trata de que te eches a dormir, se trata de que brindes a tu cuerpo el regalo de usar la energía solamente en la digestión.

En esta época que estamos viviendo, los humanos queremos que todo sea rápido; queremos coches más rápidos, internet más rápido, iniciar relaciones rápidamente, etc. Yo sé que también quieres comer muy rápido, pero es sólo porque comienzas a dar más importancia a lo que tienes que hacer después. No necesariamente en todos los casos lo rápido es mejor. Cuando comas concéntrate en ello, en ese momento no debería haber nada más importante para ti. Pararte frente a tu refrigerador y comer algo ahí, de pie, sin conciencia, no es recomendable para nada, la forma en que comes también demuestra tu calidad como ser humano.  


Por: Satguru Singh
Twitter: @YoguiSatguru
www.yoguisatguru.com
Maestro de Kundalini Yoga y Gastrónomo, cuenta con certificación internacional de KRI (Kundalini Research Institute) e IKYTA (International Kundalini Yoga Teachers Asociation). Actualmente, además de dar clases regulares de yoga, es conferencista de diversos temas relacionados con el yoga y brinda cursos específicamente adaptados para mejorar ambientes laborales en empresas a través de la práctica del yoga.