Top 10: ¿Por qué los franceses se mantienen delgados? - Mis favoritos

 Foto: http://cooking-vacations.com/italian-cooking-classes-schools-programs/the-french-connection/

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Hace algunos días, leí el artículo "Ten Eating Rules French Children Know (But most Americans don't)" de "Mind Body Green".   Es algo así como "Las 10 reglas de alimentación de los niños franceses que la mayoría de los americanos no conocen".  

Me llamó especialmente la atención porque he podido experimentar -en carne propia- las razones por las cuales la mayoría de los franceses se mantienen delgados.  

Te cuento brevemente que vivo en Francia desde hace un tiempo y que cuando llegué, típica crisis de la mexicana, me faltaban mis salsitas, mis chiles y ciertas costumbres me parecían rígidas y obsesivas. Sin embargo, después de un tiempo puedo decir que me regresaría mañana a mi amada Ciudad de México sin dudarlo, que extraño las tortillas y los nopales pero que definitivamente estos hábitos de alimentación "a la francesa" son 100% copiables y que vale mucho la pena adoptarlos.

Lo básico es que estar delgado y en forma no sólo tiene que ver con lo que comes, sino con cuánto comes, cómo, cuándo y por qué.  

Después de este tiempo en el que no me ha quedado de otra más que adaptarme a la vida aquí, les doy mi versión corregida y aumentada del artículo que me inspiró.

¿Por qué los franceses se mantienen delgados?

1. Hábitos y horarios sagrados (o casi sagrados, jaja)

En Francia se come tres veces al día como en México, con la pequeña gran diferencia de que hay horarios para ello que son como religión.  Sí, si andas en la calle y se te pasa la hora de la comida, te amuelas porque no te sirven en ningún lado.

- Desayuno: Entre 7:30 y 8:30 más o menos.
-Comida: Entre 12 y 13:30.  
- Snack (goûter):  Es para los niños y por lo general es algo dulce como una fruta o puré de frutas y de vez en cuando un panecito o golosina.  Se come entre la comida y la cena, como a las 16:00.  Los adultos suelen comer galletas y tomar té o café y la mayoría de las veces son cosas preparadas en casa.
- Cena: 19-20:00

2. Los franceses comen y comen bien, comida de verdad

Claro que los franceses se dan el lujo de echarse un gustito entre comidas pero no es habitual, así que cuando comen, comen bien:   Ensalada (lechugas, espinacas, hojas verdes), plato principal (pollo, carne, lentejas, etc. + más verduras como ejotes, les encantan los ejotes no se por qué).  Además queso o yogurt y postre.  

3. Agua, agua y más agua

Desde que estoy aquí no he visto a una sola persona comer con jugo, refresco o bebidas de sabores. No he visto a una sola persona tomar coca-cola.  Hablo de hábitos no sólo de casa sino en los restaurantes también, aquí los restaurantes están preparados para llevarte todas las jarras de agua GRATIS que te quieras tomar.  ¡Aplaaausooos!  

Los adultos se toman su vinito de vez en cuando, un par de copitas. Traduzco una frase del artículo que me inspiró a escribir mi propia versión que me parece GENIAL:

"The French do not drink their calories" = "Los franceses no beben calorías".  

4. La comida se come en la mesa

¡Bienvenidos a Francia! La comida se sirve en la mesa y se come ahí.  Nada de tele, computadora. La comida es sagrada. Acá la gente no carga la compu al restaurante ni comen en el escritorio. Si hace buen clima, pueden comprarse un sandwich, una botella de agua y comer en un parque o en una banquita pero de verdad, hacen una pausa y se sientan a comer. = ¡Bravoooo!

5. Cena como un mendigo  (¡Dije mendigo, no méndigo!)

En el punto # 2 les menciono todos los tiempos que puede tener una comida francesa, desde la entrada hasta el postre. Sin embargo, las cenas suelen ser ligeras, por ejemplo sopa o ensalada.

Cenar demasiado puede provocar insomnio y/o impedir que descansemos bien.  A la hora de dormir, el cuerpo necesita descansar y no ocuparse en procesar toda la cena.  El descanso, por suerte para una dormilona como yo, es tan importante para la salud, como llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio.  

6. La cocina cierra, el restaurante cierra

Este punto me recuerda la frase de mi madre "aquí no es restaurante".  Se prepara la comida, se come, se levanta la mesa y a hacer otra cosa.

En Francia pasa igual, en casa y restaurantes. Como ya dije, si se te pasa la hora de la comida -de verdad- no te dejan entrar a los restaurantes ni te dan servicio especial. (Ni aunque intentes pelear con el gerente, jaja)

7. La vida gira en torno a la comida y al buen comer  (¡Y están delgados!)

¿Por qué? ¿Por qué si la vida gira en torno a la comida están así de delgados?

Sencillo: Porque en lugar de satanizar algunos ingredientes o de hacer listas de alimentos prohibidos y obsesionarse por encontrarle la mosca a la sopa, los franceses comen delicioso, presentan platos de forma padrísima y le entran al vinito con moderación pero con alegría singular.

Los franceses no satanizan la comida. A menos que tengan una intolerancia alimentaria o alergia: No son gluten-free, ni soy-free, ni veganos, ni vegetarianos. No están en contra de los lácteos, ni nada por el estilo.  ¿Su secreto? E-QUI-LI-BRIO.

Al César lo que es del César, hay muchas cosas que no me gustan aquí pero si algo he de admirar de los franceses es que tienen una pasión impresionante por la comida: Hablan de ella como si fuera "la neta del planeta". ¿Y saben qué? ¡Lo es!  ¿Qué cosa más importante que lo que comemos y lo que elegimos para nutrirnos?

En Francia la comida no sólo nutre el cuerpo sino el alma.  Los franceses hablan de especias, hierbas aromáticas, sabores, colores, presentación de los platos, origen de  los ingredientes o preparaciones.  Pueden cruzar la ciudad para buscar el pan que les gusta, para ir al mercado de productores locales y privilegian lo que ellos mismos preparan.

Los franceses comen comida real. Están orgullosos de los productos locales y les parece aberrante atrofiarse las papilas gustativas con comida mala.

¡Ah, si tan sólo los mexicanos volviéramos a las costumbres previas a la chatarra y comida rápida… otro gallo nos cantara!  

8.  Cocinar es un placer

Porque comer alimenta el cuerpo y el alma, cocinar es un rito sagrado. Los franceses cocinan, hombres y mujeres, sin complejos sexistas ni machistas.  

Además, los niños a partir de cierta edad, son bienvenidos en la cocina.  Un día me visitaron unos amigos (madre francesa y padre mexicano) y su hijo de 4 años me llevó de regalo unas "madeleines" (magdalenas) que hizo con su mamá y de verdad, se sentía orgulloso de haber participado en la preparación.  ¡Mamás, atención! 

9. Los niños no comen comida en forma de dinosaurios

No, no y no.  Los niños comen lo que comen los adultos.  Acá el pollo es pollo y no "nuggets".  El pescado es pescado y no un cosa que parece pescado porque lo cortaron con un molde.

Algo que me parece muy inteligente es que lo dulce no está prohibido.  En las tardes, como ya les mencioné, los niños comen algo dulce (con sabor dulce): Fruta, yogurt, panecito o galletas.  Sí, de vez en cuando una golosina, chocolatito o gomitas. 

El hecho de saber que entre la comida y la cena van a poder comer su dulcecito, hace que no añoren algo que se les prohibe.  ¿El secreto?  No les prohiben lo dulce pero sí los controlan. Una mamá me contó que la regla con sus hijos era: "Lunes y miércoles de  fruta, martes y jueves de yogurt o panecito y viernes de golosina".  

10. Comer es un placer, no un pecado
(ni un trámite que hay que cumplir con lo que sea)

Comer es un ritual, uno se sienta a la mesa, disfruta el aroma, la presentación, la disposición del plato, los colores.  Se prueba algo y se disfrutan los ingredientes y sazón, las especias, las hierbas.  No importa si es algo complicado que tardó horas en hacerse o una simple ensalada. 

Ponerle un toque "coqueto" al plato y hacer de tu comida una obra de arte, reivindica la comida y su importancia.

¡Súper plus!

Los franceses suelen tener sus pequeños cultivos en casa. Si van a preparar una pizza margarita, cortan la albahaca de su jardín.  Cultivan zanahorias, betabel (remolacha), hierbas aromáticas, fresas, cerezas, etc.  En esto involucran a los niños.  ¿No es una idea genial para que los niños coman verduras?  

No, no es nada del otro mundo.  Es un tema de sentido común y de respeto por nosotros mismos, comer bien debe ser el centro de nuestra vida.