5 ingredientes que NO quieres en tus productos de belleza - Tips de salud y belleza

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¿Sabías que el órgano más grande del cuerpo es la piel?   Quizá no lo habías pensado pero ésta puede llegar a medir 2 metros cuadrados en un adulto. 

La piel actúa como un abrigo protector, nos ayuda a mantener una temperatura adecuada y permite que tengamos sentido del tacto. Nuestra piel también tiene la capacidad de absorber, así que además de llevar una dieta sana, debes cuidar qué productos de belleza y cuidado personal utilizas.

El objetivo de esta nota no es que corras a tu baño y tires todo a la basura. Lo que importa es que puedas elegir mejor; así como se recomienda leer las etiquetas de los productos que comemos, también es importante que lo hagas con los productos de belleza y cuidado personal: Shampoo, desodorante, crema, jabones, etc.

Hoy en día, puedes encontrar productos hechos con ingredientes 100% naturales y de cultivo orgánico, amigables y respetuosos con el medio ambiente, que no han sido probados en animales y que utilizan envases o empaques biodegrabables: Tu decides cuál es la mejor opción para tí.

5 ingredientes que NO quieres en tus productos de belleza y cuidado personal:

 1. Trietanolamina (TEA): es un químico derivado del amoniaco presente en productos que hacen espuma y cosméticos. Su función evitar que los ingredientes se separen y también es un agente limpiador. El Instituto Nacional de Cáncer de E.E.U.U. ha limitado su uso por considerarlo cancerígeno.

2. Propilenglicol: alcohol sin sabor ni color con aspecto líquido-aceitoso. Se encuentra en cosméticos, espumas de baño y desodorantes. Su función es hidratar y ayudar a que la piel retenga humedad, además estimula la absorción de otros ingredientes. El problema es que, al facilitar la absorción, permite el que entren también toxinas a tu cuerpo.

3. Fenoxietanol: es un líquido aceitoso derivado del alquitrán y se usa en cremas reafirmantes y antiestrías. Su función es evitar que el perfume del producto se evapore y muchas veces se utiliza como fragancia.  La razón para evitarlo es que se descompone en acetaldehído y fenol que pueden inhibir la respuesta inmunitaria natural.  Su uso ha sido prohibido en Japón y Alemania por estar relacionado con problemas endócrinos; además puede provocar irritación en la piel y ojos.

4. Polietilenglicol: es un poliéster derivado del petróleo y se usa en cremas y emulsiones para extender la vida útil del producto.  Se debe evitar porque una de sus variantes puede causar eczema y toxicidad en los riñones, además es un depresor del sistema nervioso central y puede provocar dolor de cabeza y mareos.

5. Petrolatum, petrolato: es jalea de petróleo y se añade a bálsamos, cremas hidratantes, bronceadores y hasta en gotas para los ojos (lágrimas artificiales). Funciona como suavizante y ayuda a la piel a mantener la humedad. Brinda brillo y textura suave a los productos que lo contienen. ¿Por qué evitarlo? Al formar una película sobre nuestra piel, evita que la humedad escape, esto quiere decir que interfiere con la transpiración (sudar) lo cual es necesario no sólo para refrescarnos sino para eliminar toxinas. Básicamente, evita que nuestra piel respire.

Te recomiendo que te des una vuelta a las tiendas de productos orgánicos de tu ciudad. Recuerda que lo importante es hacer sustitutos saludables y que se adapten a nuestro presupuesto y estilo de vida.